Educación Física y Nacional-Socialismo

La educación física es una parte fundamental e inseparable de la educación nacional-socialista.
La finalidad y el contenido de la educación se sigue de la concepción nacional-socialista del mundo, que ve las fuerzas conservadoras e impulsoras de la nación en la comunidad de la sangre, en la aptitud para las armas, en la conciencia de raza y en las dotes de mando.
La educación nacional-socialista está orientada hacia el pueblo y el Estado. Toma al hombre en su totalidad, para hacerle capaz y apto para servir a la comunidad nacional mediante el desarrollo de todas sus fuerzas, del cuerpo, del alma y de la mente.
En la formación de la juventud en las escuelas, la educación física, dentro de la estructura de la educación como un todo, es de la mayor importancia.
La educación física no ha sido puesta en los planes de estudio meramente con el propósito de adiestrar el cuerpo. Es, más bien, una formación sobre la base del cuerpo, o a través del cuerpo, es decir, encuentra a los jóvenes allí donde son más fácilmente educables: en la gimnasia, en el juego, en el deporte, en el movimiento.
Nacionalidad, defensa, raza, dotes de mando, sirven también como líneas directrices para la estructuración de la educación física, que, en consecuencia, tiene un cuádruple objetivo:
a) La educación física es educación en comunidad. Al exigir obediencia, coordinación, conducta caballerosa, espíritu varonil y de camaradería de parte de los camaradas en la instrucción, en la sección y en la escuadra, sin excepción de personas, les educa en aquellas virtudes que constituyen el fundamento de la comunidad nacional.
b) La educación física conduce al hombre en formación, a través del desarrollo sistemático de sus instintos innatos para el movimiento, juegos y luchas competitivas, a la práctica del cumplimiento físico y al compromiso militante del Yo. Así crea las bases físicas y psíquicas para la capacidad de autodefensa, y para una sana utilización del tiempo libre en la edad adulta.
c) La educación física desarrolla y forma el cuerpo y el espíritu, como portadores de la herencia racial, mediante ejercicios físicos arraigados en el espíritu de la Nación. Mediante la habituación a los deportes, crea concepciones saludables acerca de la belleza física y la eficiencia. Despierta y exige en el individuo y en la comunidad la conciencia del valor de la propia raza, y se pone por ello al servicio de la eugenesia racial.
d) La educación física exige del joven camarada valor y autodisciplina, así como conducta independiente y responsable en la comunidad del deporte. De ese modo crea la posibilidad de reconocer y fomentar el talento para el liderazgo en el proceso de selección. La educación física es educación de la voluntad y del carácter.
El cumplimiento militante está en el centro de la educación física, no como el propósito final de la educación, sino como un medio.
Tiene que avanzar del brazo del desarrollo físico y espiritual de los jóvenes y de su capacidad de éxito, partiendo del inconsciente y llevando luego a la competición mediante un movimiento conscientemente entrenado.

La buena forma es el resultado y la expresión externa de la buena realización.

(De RichtUnien für die Leibeserziehung
in Jungenschulen [Berlín, Weidmann’sche
Verlagsbuchhandiung, 1937], pp. 7-8.)

Published in: on marzo 2, 2008 at 5:59 pm  Dejar un comentario